jueves, 15 de julio de 2010

(Tomado de contra cara) -Prefiero ser Lilith antes que Eva...


Ella la inmaculada, la Eva tan embarrada en el lodo como yo. No entiendo tu estupidez o tu ceguera. Yo que fui el deseo yo que navegué entre cuerpos y semen, revivo tras el fuego del mármol solo para amarte limpiamente, lavada de mis pecados de mi pasado de mi deseo. He limpiado con lágrimas mi cuerpo para que me veas y me pienses digna de ti, no será mi primer acostón por eso será mucho más…más que el deseo, las ganas y el celo.

Yo que he vencido los prejuicios y los obstáculos sociales he luchado contra mi misma y he salido victoriosa de la piel y el ardor. -¡A mí te duele y te aflige pensarme inmaculada!

Me arden las lágrimas que he derramado porque a mí la imperfecta, a mí Lilith, la escapada del paraíso no me ves en ti. Ni como cuerpo capaz de contenerte…

Estúpido, mil veces estúpido. Yo que soy sincera, real, yo que no te busco para aparentar, yo no pretendo engañar a los demás con mi falsa cara virginal, ni con mis palabras en voz baja para no hacer enojar, ni con pantomimas. Yo no te lloro ni te chantajeo ni con palabras dulces ni con dramas. -¡A mí, a mí te duele verme!

A mí, que me conoces como puta, libertina o inmoral, pero no es necesario que esconda mi esencia, ella; ella es más hipócrita, más pérfida que yo, porque tira la piedra y esconde la mano, es una vulgar serpiente que se arrastra en la mierda pone cara de no saber de qué habla, de no cometer pecado alguno, de que nunca ha caído. Ella que conserva su paso inmaculado, mientras deja un rastro de pecado con hedor a culpa – ¡Estúpido, pero eso no lo ves!

No ves que estoy contigo por algo mucho más que la piel, lo sé porque yo ya supe lo que es el deseo, las ganas y el celo yo estoy contigo por porque me complementas, me arropas y dibujas mis líneas inconclusas, porque yo no necesito un título para comprender mis sentimientos –¡Estúpido, eso no lo ves tú!

No ves que estoy a tu lado porque, me veo en tus ojos y soy porción de ti de tu mismo barro, fui creada a imagen tuya, que fui hecha de tu mismo barro y en tu mismo polvo me convertiré.