domingo, 5 de agosto de 2012

El gusto en nuestros cuerpos, es espacio infinito de un instante…


Agua es mi cuerpo entre el tuyo. A tus labios soy río embravecido; caudal que rompe en tu centro primigenio.
Tu boca; navegante de entresueños, descubre el infinito de mi cuerpo. Inagotable venero de caricias y besos te llevan a descender por mí... labios, ombligo, corvas, llegar al arco de mis pies es puente al abismo de mi mar.
Vuelves sobre besos. 
Me vuelvo sobre tu piel, me pierdo en tu sabor marino. Escalofrío sin bordes el que me provocas.
Ese camino entre tu pelvis, tu ombligo y tu sexo es tramo de abismo. Sabor a océano que se desborda; sustancia que recorre, hasta caer en gotas de lubrica muerte…


… Deseo palpable, bebible, distancia de pieles que sorbe de nuestros labios.


lunes, 16 de abril de 2012

PERCEPCIONES... ¿Olvidadas?

-Hoy me pareció un buen día para dejar que los recuerdos surjan… y recordé que algún día escribí esto. Lo recordé porque es más claro que nunca eso de que al final todo deja marcas y las preguntas siempre quedan en el aire robándonos las ganas de ser fénix.
En medio de riscos grises y soledad, en una tarde de borrasca y lluvia entre olas que golpean la piedra como el recuerdo a la memoria, mil preguntas surgen y buscan su cauce pero no hay respuestas.
El viento me enreda mi cabello, qué es eso, dónde está, cuándo sucedió…las olas martillan la roca y la desolación deja marcas. Al final todo deja marcas.
Desolación es la letra que te envuelve; Mar, será tu nombre por la sal con que lo llevas.
Mar y viento en el recuerdo. Riscos y nubes arreboladas, escrito en la bitácora.
Descender por el olvido, renacer de  entre espuma y marisma. Tragar el llanto y olvidar, el oleaje se llevará todo al decrecer la marea. El sol saldrá y no habrá quedado huella visible de nuestra estancia. Seremos por siempre canto de oleaje fresco, bañado de sol, arrullo de sirenas, nuevas mañanas y abrazo de nuevas arenas, sin buscar ya las respuestas.

martes, 10 de enero de 2012

Hoy...

Amémonos esta noche
sin recato ni decencia,
casi con devótica perversión.
Sin promesas,
con piel, solo piel y saliva
y mañana al despertar
olvidémonos del ardor
que hoy nos llevó al precipicio.
Amémonos hoy
hasta casi perder la conciencia,
no es necesario que al despertar
nos hagamos promesas
ni nos tomemos las manos,
eso no hace falta entre nosotros
ni caricias, ni besos, ni siquiera ternura.
No finjamos palabras trastabillantes
lo nuestro es mucho más sincero:
sólo es piel e instinto,
deseo y ganas
y después......talvez, un olvido.