-Hoy me pareció un buen día para dejar que los recuerdos surjan… y recordé que algún día escribí esto. Lo recordé porque es más claro que nunca eso de que al final todo deja marcas y las preguntas siempre quedan en el aire robándonos las ganas de ser fénix.
En medio de riscos grises y soledad, en una tarde de borrasca y lluvia entre olas que golpean la piedra como el recuerdo a la memoria, mil preguntas surgen y buscan su cauce pero no hay respuestas.
El viento me enreda mi cabello, qué es eso, dónde está, cuándo sucedió…las olas martillan la roca y la desolación deja marcas. Al final todo deja marcas.
Desolación es la letra que te envuelve; Mar, será tu nombre por la sal con que lo llevas.
Mar y viento en el recuerdo. Riscos y nubes arreboladas, escrito en la bitácora.
Descender por el olvido, renacer de entre espuma y marisma. Tragar el llanto y olvidar, el oleaje se llevará todo al decrecer la marea. El sol saldrá y no habrá quedado huella visible de nuestra estancia. Seremos por siempre canto de oleaje fresco, bañado de sol, arrullo de sirenas, nuevas mañanas y abrazo de nuevas arenas, sin buscar ya las respuestas.
