miércoles, 5 de octubre de 2011

Fuego en el fuego…



…a través de densas fragancias
emanantes de si para sí.
Ambiente inundado de almizcle;
olor primitivo, naciente de pieles ajustadas,
moldeadas a tiempo y espacio
guardando la inmensidad.
De hinojos… fundidos, estremecidos,
embriagados de labios en piel.
Gotas pesadas de saliva
cayendo en lenguas sedientas,
fragantes de caprichos babélicos.
Amantes confesos,
hechos a conveniencia.
Madeja ensamblada de caricias,
roces de cuerpos destemplados
que navegan en olas ingobernables
de opulentas noches gastadas
en la huella de la encendida piel…

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