viernes, 14 de octubre de 2011

En la inmensidad del silencio...



En silencio, a mitad de la noche,
posa tu luz acechante
en mis labios entreabiertos
          —circúndalos, dibújalos.
A oscuras, callado,
ahoga mis sentidos.
Desprende los aromas
de mi piel inalcanzable,
exhalante, suplicante
          —ábrela, bébela.
Como resplandor vibrante
ilumina mis resquicios
viértete en ellos y sus caminos,
desliza el húmedo sopor
de tus callados apetitos
          —llénalos, sácialos.
Entre relámpagos y tormentas
provoca espasmos de universo,
crea un maridaje de alientos
y un soplo de incendios
          —sácialos, abrásalos, inflámalos.
En la inmensidad del silencio
vuelve e incendia mi cuerpo.

FOTO: emv

2 comentarios:

  1. Cada palabra tiene la fuerza del relámpago, no sólo ilumina, también incendia. RN

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  2. Espero que sea un relámpago de esos que viven en el imaginario como un deseo inacabado...

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